Las estanterías industriales son los elementos protagonistas de los almacenes, representan las herramientas imprescindibles para llevar a cabo y de manera adecuada la operación logística de las empresas. Sin embargo, si son usadas de manera inadecuada, pueden provocar daños importantes, que desencadenan en accidentes y daños importantes a sus mercancías, así como a los equipos de carga/descarga y finalmente, pondrán en riesgo a los trabajadores.

Es por ello que en todos los almacenes se deben llevar a cabo acciones preventivas con las estanterías, para poder garantizar su resistencia estructural, el correcto almacenaje las mercancías y la mejor eficiencia de las operaciones en el almacén, sobre todo en las zonas donde la rotación de los productos es muy alta.

Las acciones preventivas son muy sencillas de realizar, sin embargo, la mayoría de las empresas suele pasarlas por alto, por lo que corren riesgos de seguridad en sus almacenes. Entre las acciones que podemos destacar, la primera es leer y aplicar las instrucciones de seguridad, carga y descarga que especifica el manual de uso de los proveedores de los racks metálicos, las instrucciones por lo general incluyen el peso máximo que carga cada racks, las formas de inspección, los periodos de mantenimiento recomendado, entre otros datos.

También es importante designar a una persona responsable de la seguridad del equipo de almacenaje, el cual realice inspecciones periódicas de los equipos montacargas y carretillas, las estanterías y otros equipos utilizados en el almacén. La persona asignada es la primera que puede identificar posibles daños en los racks por golpes en la carga, y la descarga o una sobrecarga.

De igual manera es fundamental realizar de forma anual las inspecciones y el mantenimiento de las estanterías, cabe mencionar que estas deben llevarse a cabo de la mano de un experto capacitado que cumpla con las normas de seguridad vigentes, y pueda certificar la seguridad de los racks de sus almacenes, así como determinar los tipos y formas de mantenimiento preventivo y correctivo se deben implementar.

En caso de que su personal detecte un daño, una de las acciones preventivas más importantes es no realizar cambios en las estanterías sin previo aviso a su proveedor y el responsable del diseño del almacén, puesto que un pequeño cambio puede cambiar la estructura general del resto de la instalación.

Por último, es fundamental que respeten los datos que se encuentran en las placas de características de las instalaciones, los cuales deben estar actualizados y en un lugar visible, para que todos los operadores y el personal que trabaje en el almacén los conozca y pueda realizar las actividades de acuerdo con las instrucciones que se indican.

ELEMENTOS DE SEGURIDAD PARA LAS ESTANTERÍAS DE USO INDUSTRIAL

Además de las acciones preventivas, también existen elementos de seguridad que permiten mejorar la resistencia y seguridad de las estanterías; puesto que, en las actividades diarias que se llevan a cabo dentro de los almacenes, por su misma naturaleza, existe siempre un alto riesgo de accidentes a consecuencia de empujes, golpes o una carga inadecuada que pueden dañar los elementos estructurales.

 

Por lo general, los daños a las estanterías industriales son causados por las carretillas elevadoras y los montacargas que manipulan las mercancías, ya que tienen incidencia especial en la parte inferior de los puntales y otros componentes de los batidores. Para poder evitar este tipo de riesgos, se utilizan los diversos elementos de seguridad, que ayudan a prevenir riesgos de seguridad y salud del personal que trabaje en el almacén.

Uno de los elementos más populares son las protecciones de puntales, las cuales son obligatorias de utilizar en los puntales de estanterías que estén situados en las esquinas, es decir, en los cruces de los pasillos de trabajo, que son las zonas donde es más fácil que ocurra un impacto. Además, cuando hay una rotación elevada de las mercancías es aconsejable proteger todos los puntales que dan al pasillo.

También se pueden encontrar los travesaños, que son componentes transversales que apoyan, sin necesidad de una unión, los largueros de un mismo estante. Su función en los racks industriales es soportar las cargas de las pallets cuanto tienen dimensiones inferiores a las del estante.

Otro de los elementos de seguridad son las mallas de seguridad y anti caída, que están diseñadas para proteger las áreas de seguridad y la caída de las mercancías almacenadas de acuerdo con su aplicación y recomendación de instalación.

Las mallas de seguridad delimitarán todo tipo de áreas de seguridad, aislamiento o espacios restringidos; mientras que las anti caídas protegen de las posibles caídas de mercancías almacenadas en las estanterías, lo que evita los accidentes de las personas que se encuentran en su área de trabajo.

La prolongación de bastidores son el último de los elementos de seguridad más utilizado, los cuales se diseñan para proteger de la caída de unidades de carga por las partes laterales de los batidores hacia los pasillos. Es recomendable prolongar los bastidores laterales exteriores a la altura de la unidad de carga para proteger al personal de la caída de mercancía.

Al momento de diseñar y utilizar su almacén con sus estanterías, es recomendable tener todas las consideraciones de seguridad, desde las acciones preventivas hasta la instalación de los elementos necesarios para evitar cualquier accidente y tener un funcionamiento seguro de su instalación, de esta manera se reducen los riesgos operativos, tanto de los bienes comerciales, como de su personal.

De acuerdo con el tipo de industria y el uso de las estanterías, también es necesario someter a la instalación a una inspección técnica completa. Todo esto debe ser planificado desde el momento en que se eligen los tipos de estanterías industriales, por ello deben asesorarse en todo momento con los mejores especialistas, como los que encontrarán en Dura Rack, donde contamos con los mejores modelos de estanterías y nuestros expertos los asesorarán y brindarán toda la información necesaria para la selección, instalación y mantenimiento, lo que garantizará la seguridad de sus almacenes.

 

Dura-Rack fue fundada en 2008 por la empresa Industrias Panavisión (IPSA) y somos una empresa pionera en el rendimiento en la optimización de almacenes y racks en Honduras, ofreciendo desde hace más de 11 años Racks de muchos tipos, góndolas, optimización del espacio de tu bodega o almacén aprovechando cada metro cuadrado de la misma.

Nuestros proyectos y trabajos a lo largo de los años con números empresas hablan de nuestro trabajo por si solas, aquí algunos de nuestros proyectos:

 

                       

En Dura-Rack uno de nuestros objetivos con nuestros racks, además de proporcionarles seguridad a nuestros clientes, buscamos optimizar su espacio y que por muy pequeño que sea el lugar, logren gestionar de la mejor manera posible, aprovechando cada una de las virtudes del lugar.

 

A lo largo de nuestros años de experiencia, hemos constatado que las estanterías deben adaptarse a los diferentes usos y necesidades de los clientes, así como a los tamaños de los almacenes, ya que no todos son iguales, por lo que resulta indispensable variar en la serie de tamaños, diseños y distribuciones que se pueden elaborar en el mundo del diseño interior de estanterías. Una de las discrepancias más comunes de los almacenes tiende a ser el tamaño, cada uno de ellos requiriendo diversas técnicas para el tamaño y el diseño que optimice los resultados, porque a final de cuentas el almacenamiento es uno de los pilares centrales de una operación logística exitosa, así como de ahorro de costos.
Por otra parte, cuando organizamos adecuadamente la mercancía en los racks industriales, también garantizamos que nuestras cosas no sufran daños, además de tener rápido acceso a ellas, reduciendo el tiempo que generalmente invertimos buscando un elemento específico, sin mencionar el espacio que gana.

PAUTAS PARA OPTIMIZAR MI BODEGA

Para empezar, es primordial conocer muy bien el espacio con que contamos en la bodega, así como los objetos que se almacenarán. Cuando nuestros centros de distribución se inclinan más hacia los espacios pequeños, o incluso si buscamos aprovechar al máximo las áreas de trabajo más reducidas, las siguientes estrategias les podrán ayudar a optimizar estos espacios limitados:

 

 

  1. CUANDO TENEMOS UN ESPACIO MÁS ESTRICTO

Los almacenes más grandes pueden tener la libertad de ser más flexibles con el uso de sus espacios, por lo que pueden dedicar más espacio a ciertas áreas e incluso tener espacio no utilizado, sin embargo, cuando hablamos de almacenes pequeños no tenemos esa opción. Al momento de organizar o remodelar nuestro almacén, lo ideal es asegurarnos de establecer límites duros para cada zona, con la finalidad de sacar el mayor provecho del espacio y así evitar que las operaciones necesarias se congestionen.

  1. PRESTEMOS ATENCIÓN AL PESO: OBJETOS PESADOS ABAJO Y LIVIANOS ARRIBA DE LOS RACKS MONTERREY

Nuestros objetos deberán estar clasificados en grandes, medianos y pequeños, porque así nos permitiremos organizar la mercancía de un modo más eficiente, aprovechando cada centímetro de espacio. Cuando este paso ha sido liberado, entonces será más sencillo tener a consideración el peso de los objetos, aunque siempre teniendo en cuenta que su peso no depende de tamaño, es decir, que aunque tengamos un objeto grande y liviano, lo ideal es colocarlo encima y no debajo, ya que la forma correcta de organizar una bodega es bajo el lema: objetos pesados abajo y livianos arriba.

  1. VERIFICAR LOS ELEMENTOS DE CARGA: RACKS PARA BODEGASY CONTENEDORES

Los productos siempre deberán disponerse sobre elementos normalizados que resistan la carga depositada sin deformarse y que permitan el almacenado seguro sobre las estanterías.

Toda estantería o contenedor en mal estado deberá ser inmediatamente señalizado como deficiente, para después ser reparado o reemplazado, según sea el caso.

Es importante considerar que las unidades de carga utilizadas no deben sobrepasar los límites perimetrales, altura y peso máximo establecidos en el diseño de la instalación.

 

  1. PRIORIZAR EL MOVIMIENTO DEL INVENTARIO

Cuando tenemos un almacén pequeño también tendremos menos espacio para el almacenamiento del inventario; la mejor manera de hacer frente a las exigencias es hacer del movimiento de inventario una prioridad máxima, centrándonos en sacar lo primero al principio y lo último al final de nuestros racks metálicos, porque aunque podría sonar obvio, en muchas ocasiones se pasa por alto y al final no se saca el máximo provecho a las estanterías.

  1. POR ÚLTIMO: ¡EL PODER DE LA CREATIVIDAD!

Si actualmente están enfrentando la dificultad de espacio para su operación, no solo contamos con la opción de trasladarnos a una ciudad más grande o hacer millonarias inversiones para un nuevo almacén; también existen formas creativas para ganar espacio adicional. Podemos considerar añadir un altillo, porque al construir un entre suelo también proporcionaremos espacio adicional para la preparación de pedidos, el embalaje, despejando zonas y redestinándolas. Otra buena opción es utilizar el espacio sobre las puertas del muelle, porque generalmente se trata de un espacio que no se utiliza y es aquel que se genera sobre la puerta de los distintos muelles.

Priorizando los parámetros de seguridad, muchas bodegas que tienen problemas de espacio han logrado optimizarlo bajo distintos parámetros como los que les hemos compartido, procurando siempre tener un margen de seguridad. No olvidemos realizar un inventario constantemente para saber con qué contamos y así darle un valor total a toda nuestra mercancía.

Todo sistema de almacenaje tiene que tener aspectos fundamentales, como lo son una adecuada instalación, cuidado y mantenimiento. También les, compartimos recomendaciones para la seguridad dentro del almacén al momento de manipular las cargas y operar los vehículos de manutención. Para que nuestros visitantes cuenten con más información que les permita establecer un entorno de trabajo seguro y eficiente en el que los componentes del sistema de almacenaje elegido ofrezcan su máximo tiempo de vida útil, hoy les presentaremos algunas medidas de protección para los racks y almacenes ante los riesgos de incendio.

 

Como ustedes sabrán las medidas adoptadas en cada almacén de seguridad y control varían según las características de las cargas a manipular, las unidades de carga, el tipo de racks y las características constructivas del almacén. En todo entorno resulta indispensable realizar un análisis de riesgos a partir del cual se establecen medidas preventivas y de acción en caso de que se presente algún problema y uno de los riesgos que tienen en común no sólo los almacenes, sino cualquier construcción arquitectónica, es el de incendio.

El riesgo de incendio puede ser mayor o menor en un sitio según los materiales empleados en la construcción, las características de las instalaciones eléctricas, el tipo de actividades que se realizan en su interior, los materiales que se manipulan y las medidas de seguridad y prevención implementadas. Por tanto, en un almacén donde se manejan cargas inflamables y tarimas de madera, el riesgo será mucho mayor a uno donde se manipulan únicamente piezas metálicas en unidades de carga del mismo material.

Sea cual sea el caso, contar con protección contra incendios es básico en cualquier almacén, y por ello se recomienda que se implementen sistemas de prevención, detección y extinción de llamas. Con esto se logran minimizar daños en mercancías, eliminar riesgos sobre las personas y evitar interrupciones en el servicio, algo fundamental pues las actividades del almacén son clave en una cadena logística. Adoptar medidas de protección para los racks metálicos y el almacén ante el riesgo de incendio permitirá evitar grandes pérdidas materiales y económicas, así como daños en la imagen de la empresa.

La primera medida que se adopta en almacenes para minimizar las consecuencias de los incendios es recurrir a la sectorización en los almacenes que son de grandes dimensiones a través de la separación en zonas con muros o puertas cortafuegos para limitar la propagación del fuego. Sin embargo, esto sólo es lo mínimo y realmente se requiere de un análisis técnico minucioso por parte de un experto para la prevención, control y extinción de un incendio en edificios que se caracterizan por tener una carga de fuego tan alta, como suelen ser los almacenes.

Los expertos valorarán varios aspectos para determinar cuáles son las medidas de protección más efectivas y una de las más importantes es la capacidad portante del almacén frente al fuego. La capacidad portante frente al fuego es aquella que tiene un elemento constructivo para soportar el fuego durante un lapso de tiempo determinado antes de perder su estabilidad estructural. El cálculo del tiempo que los racks pueden resistir al fuego antes de desplomarse los realizan los especialistas, y para ello toman en cuenta aspectos como la carga de fuego, el tipo de fuego, las características de la estructura existente, el revestimiento que tiene tal estructura y la ubicación de la instalación que determina factores como humedad y flujo de aire, entre otros.

La capacidad portante de las estructuras metálicas ante el fuego puede aumentarse por diferentes medios que se catalogan en dos grupos: protección pasiva y protección activa. Los sistemas de protección pasiva consisten en la elección de materiales y técnicas diseñadas para prevenir que aparezca el fuego, así como para impedir o retrasar que se propague. Por otro lado, los sistemas de protección activa consisten en la instalación de equipos y sistemas especiales, que permiten la detección de incendios y evitar su propagación.

Es necesario que antes de adoptar cualquier sistema, ya sea activo o pasivo, se tenga en cuenta que las medidas de protección contra incendios en un almacén están condicionadas por una serie de factores que los expertos también considerarán al presentar la solución específica para cada entorno. Estas condiciones son las normativas aplicables a la materia, es decir, al tipo de actividades que se realizan y la mercancía que se manipula, las dimensiones del almacén, la carga de fuego de la mercancía y la ubicación del almacén en relación a otros edificios. Del mismo modo se tienen en cuenta las exigencias que presentan las compañías de seguros y los intereses de la empresa en cuestión para proteger sus instalaciones y productos almacenados.

Estos son sólo algunos aspectos básicos sobre la importancia de implementar medidas de protección contra incendios para racks metálicos en entornos de almacenaje y los puntos que deben considerarse para el diseño de un sistema de protección eficiente.

Muchas veces, la productividad de cierto elemento también depende mucho del uso que se le dé, así como de tener la perspicacia para detectar cuando algo está marchando mal y corregirlo al instante. Sólo con la preservación y el mayor aprovechamiento de nuestros recursos podemos ser capaces de crecer, no sólo porque trabajamos con objetos de larga durabilidad, sino también, porque se considera una de los mayores razones por las cuales se pueden reducir costos de producción.

Siempre que surja un problema con tus racks metálicos, lo mejor será que consultes a un especialista pues sólo ellos pueden saber con seguridad cómo llevar a cabo las reparaciones. Aunque, ciertamente, siempre hay medidas que puedes aplicar por tu cuenta para reducir la probabilidad de algún desperfecto. Te presentamos cuatro tips básicos para mantener todas tus estanterías en las condiciones adecuadas para el trabajo diario.

Diseño personalizado: Muchas veces nos dejamos llevar por la idea de que una estructura estandarizada puede ser la más adecuada para nosotros gracias a que su bajo precio, puede causar una reducción considerable de costos. Sin embargo, hay algo que no te dicen: también puede reducir la productividad de tu planta de producción. La primera ventaja que nos ofrecen los racks diseñados de manera personal es la garantía de su estabilidad, pues en su mayoría se fabrican con materiales de primer nivel y bajo la dirección de técnicos expertos. Por otra parte, es importante entender que cada empresa no sólo obedece a un campo del mercado en particular, sino también a sus propias necesidades. Cuando los racks se implementan bajo un diseño único no sólo pueden durar más, sino que optimizan el proceso de producción de cualquier compañía sin ningún tipo de contratiempo y a largo plazo.

No usar sustancias corrosivas: Cuando tengamos la oportunidad de contratar a fabricantes de racks, lo mejor es pedirles su opinión y asesoría sobre que líquidos o productos que podemos usar para la limpieza de nuestros racks. Y es que no todos los metales ni todos los limpiadores se llevan bien, pues muchos de ellos contienen químicos corrosivos que pueden desgastar tanto la superficie de los estantes, como de cualquier otra parte de la estructura metálica, poniendo en peligro la tan preciada estabilidad de los racks. Pide a tu proveedor que te recomiende los mejores procedimientos para llevar a cabo la limpieza de la estantería o que te facilite un manual de manipulación y limpieza. Si tu almacén trabaja con sustancias químicas complejas, es importante que se tome muy en cuenta al momento de realizar el diseño de los mismos, para que el contacto constante con este tipo de materiales no deteriore de manera natural los espacios en los que será almacenado. Otro punto a favor de la adquisición de racks con diseños personalizados.

No sobrepases los límites de los racks metálicos: Se trate de un rack diseñado específicamente para tu empresa o estándar, siempre cuentan con un límite de carga o de almacenamiento. En caso de que tu producción llegara a superar lo previsto al momento de adquirir la estantería, será mejor, en lugar de atiborrarla, que adquieras nuevos racks o apliques una estrategia previa para atender este tipo de imprevistos. Son diversos los problemas que pueden llegar a surgir: desde extravío y pérdida de mercancía o materiales, hasta daños considerables en la estructura metálica, pues están soportando más peso del permitido. En caso de que tus racks ya no estén solucionando tus problemas de almacenamiento comunícate con tu proveedor para encontrar una solución de manera conjunta sin lastimar el mobiliario que ya tienes en existencia.

El cambio es necesario: Aún con todo el cuidado, el mantenimiento preventivo y el seguimiento de las reglas de uso, siempre llega el momento en el que hay que cambiar las estanterías. Tal vez, esto no signifique necesariamente deshacerte de ellas. Si las limpias y revisas de manera constante es muy probable que puedan ser regaladas para otros usos. Pero si tu equipo de trabajo considera que es el momento para hacer un cambio de mobiliario, no dudes en hacerlo, pues es posible que con material nuevo se pueda dar otro avance en el crecimiento de la empresa. Si ya no tienes en qué ocupar la estantería vieja puedes venderlas a un precio simbólico para otros productos con menos capacidades económicas o donarlos a instituciones con pocos recursos monetarios.

“Porqué nos importa tu espacio” es nuestro lema, en Dura-Rack somos una empresa comprometida con optimizar el espacio en tus bodegas o almacenes, focalizando nuestro trabajo para que puedas el máximo metro cubico de tu bodega o incluso ahorrarte dinero al ocupar o rentar menos una menor cantidad de metros cuadrados.

Nuestros Racks cuentas con varias ventajas como lo son sistemas armados completamente sin tornillos, que vienen en caja, listos para armar en cualquier momento y completamente fáciles de montar, completamente de metal con acabado de pintura en polvo, además también de contar con racks cromados

Y que contienen deslizadores regulables para nivelación, esto ayuda en factores como limpieza y mantenimiento en los racks.

Ofrecemos nuestros productos y servicios a un precio competitivo y de acuerdo a las necesidades del cliente.

Si tienes dudas o quieres consultar con nuestros agentes para que lo asesoren y ayuden con el rack que usted necesite puede cotizar.

Las góndolas cromadas son un método ideal para mostrar los accesorios de su tienda, mini súper o supermercado.

Soporte que permite una perfecta rigidez, independientemente de las dimensiones que elija. Este sistema es, con mucho uno de las más eficientes, puede acomodar objeto independiente de su formato.

Impide rayones inesperados o accidentales ya que su formato cromado lo convierte en un sistema más rígido y anti óxidos.

Fácil de montar y un atractivo modelado de sus productos.

Así que recuerde, si desea elegir una góndola para modelar sus productos de su tienda o supermercado considere ampliamente en una góndola cromada.

Los Rack industriales  son de los sistemas más idóneos para el almacenamiento de cargas paletizadas de múltiples referencias. Este sistema se caracteriza por ser selectivo es decir permite el acceso inmediato a todas las unidades de carga lo que favorece en muchos aspectos.

También es importante saber sus medidas y capacidad de carga y saber así que es el sistema de almacenamiento más adecuado para tu bodega.

Dura-Rack te ofrece el siguiente rack industrial:

  • Sistema de armado totalmente sin tornillos
  • Especialmente diseñado para carga pesada
  • 4 niveles de piso de parrilla cromada
  • En caja, listos para armar.

 

Medidas:

  • Capacidad: X nivel: 385 Kgs/850 Lbs.
  • Total: 1,540 Kgs/ 3,400 Lbs.
  • Ancho: 2.00 Mts.
  • Altura: 1,80 Mts.
  • Profundidad:60 Mts.

 

El 70% de la decisión de compra se da cuando el cliente se encuentra frente al producto. De las estrategias que se desarrollen en la góndola, dependerá el éxito de la venta.

Proveedores, canales y expertos coinciden en las puntas de góndolas y las cajas son los lugares que más generan impulso, por lo que son las áreas más deseadas.

 

Las estrategias de mercadeo de productos de consumo se han enfocado tradicionalmente en realizar impresionantes campañas publicitarias para lograr que los consumidores muevan sus pies y se dirijan a las tiendas a comprar. Pero, una vez en la tienda, ante tantas opciones, ¿qué garantiza que la decisión de compra no se desvíe? Solo una estrategia complementaria que impulse a mover las manos en la góndola lo puede lograr, pues diversos estudios sugieren, el 70% de las decisiones de compra se realizan en el punto de venta.

Para ello, es necesario entender que el consumidor, tan pronto pisa la tienda, cambia de faceta y se convierte en comprador, un individuo que toma decisiones dependiendo del precio, de cómo están exhibidos los productos y de otras opciones sustitutas o complementarias que encuentre. La presentación visualmente atractiva de los productos, la ubicación de estos en las estanterías, y estrategias adicionales que van más allá de la acomodación, como degustaciones y promociones, deben reflejar entonces este entendimiento para que los esfuerzos invertidos en publicidad no se pierdan y, de tal manera, llegar al consumidor de una manera más eficaz.

El buen entendimiento entre proveedores y canales es la clave, pues de sus negociaciones va a depender que las estrategias implementadas sean las adecuadas para aumentar el nivel de ventas y que, en últimas, sea el comprador el más beneficiado.

Influenciando la decisión de compra 

Después de entender cómo el comprador toma sus decisiones, los canales de distribución deben identificar las categorías óptimas a implementar en cada una de las góndolas, como desayunos o aseo personal, para facilitar así el proceso de compra e incentivar la escogencia de otros productos adicionales a los programados previamente.

Luego viene la ubicación de los productos en las estanterías. Arriba, abajo, en el medio o en la punta, el lugar donde se pongan los productos hace la diferencia; sobre todo, para los productos que no están en el top of mind de los consumidores. Esta ubicación va a depender de un equilibrio entre la utilidad que genere el producto para el canal de distribución, su nivel de ventas y la estrategia de categoría a desarrollar, según la lectura que se hace de los compradores.
Si bien quienes deciden la ubicación de los productos en la góndola son los supermercados y tiendas, también los proveedores tienen la oportunidad para dar recomendaciones de cuál sería la manera más óptima de manejar una determinada categoría o la posición de los productos. Si estas recomendaciones son contundentes, el proveedor comienza a mostrar liderazgo y puede negociar mejor sus espacios.

Por otro lado, los canales de distribución generalmente le dan las puntas y el medio de la estantería, los lugares más atractivos de la góndola, al que más vende, siendo esto una decisión equivocada. Es mucho más estratégico poner en esas áreas aquellos productos que no son tan famosos para promoverlos, así como los que dan más rentabilidad. Lo que más se vende ya es un hábito en las personas y lo van seguir comprando, no importa dónde se ubique.

En este sentido, las marcas que presentan menores niveles de preferencia deben buscar romper con los hábitos de compra. La forma más convencional de hacerlo, según explica, es con góndolas secundarias o, como reducciones en precio y extra contenidos. Esto llama la atención del comprador y se tiene una mayor posibilidad de que este efectivamente compre. Por su parte, también puede utilizar estrategias para buscar generar un mayor tráfico en categorías en donde los niveles de rotación y ventas son bajos. Esto se logra con ajustes en el plano de la tienda, cambios en la iluminación o ajustes sobre el diseño de góndolas.

El impulso 

En los supermercados se encuentra que los compradores se toman de 30 a 60 minutos en su acto de compra y que 30% de sus compras son por impulso. En otros formatos más pequeños, como las tiendas, el comprador permanece de 2 a 3 minutos y la compra de impulso puede ser hasta de un 70%. Por esta razón, es fundamental encontrar aquellos puntos donde las marcas puedan aprovechar este comportamiento.

Proveedores, canales y expertos coinciden en que las puntas de góndola y las cajas son los lugares que más generan impulso, por lo que son las áreas más deseadas. Productos nuevos o con mejoras y productos de baja frecuencia en consumo, como pilas y máquinas de afeitar, son los más aptos para hacer una estrategia de impulso.

Comprador y consumidor son distintos 

Que una marca llegue eficazmente a un comprador no es tan evidente, dada la cantidad de opciones que bombardean a este una vez llega al punto de venta; sobre todo, si se tiene en cuenta que muchas veces no hay una preconcepción de lo que se quiere, pues el producto que se busca puede no ser para su propio consumo, sino para el de alguien más. Este es el caso de las empleadas domésticas o de las mamás que compran productos para todos los miembros de la familia. Por esta razón, se vuelve indispensable entender que consumidor y comprador son dos sujetos diferentes y, aunque las estrategias de mercadeo encaminadas a cautivar su atención deben estar alineadas, son distintas. La primera busca motivar el eventual uso del producto y, la segunda, la compra al instante. La góndola debe reflejar entonces este entendimiento para lograr el efecto deseado.

Es de suma importancia conocer los diferentes tipos de estanterías que se pueden utilizar en la industria y el comercio para el manejo, control y almacenamiento adecuados de la mercancía y los productos, sin embargo, hay otro aspecto fundamental que se debe siempre tener en mente al momento de diseñar un almacén, manejar los diferentes paquetes y elementos con los que se cuenta en él y seleccionar los racks para almacenaje ideales para satisfacer las necesidades de la empresa. Este aspecto es el tipo de carga que se maneja en el almacén, depósito o bodega.

Es imprescindible tomar en cuenta el tipo de mercancía a manejarse en el almacén, pues cada producto, cada carga y su respectivo método de manejo y empaquetamiento requiere un tratamiento diferente, para lo cual resulta fundamental contar con estructuras, maquinaria, estanterías y espacios adecuados para ello.

Cuando se considera este aspecto al momento de equipar un almacén, el resultado suele ser sumamente positivo, ya que la manipulación de la mercancía se lleva a cabo de la manera ideal, pues se cuenta con las herramientas necesarias para ello, además de contar con los procedimientos y protocolos ideales para el tratamiento de la carga, lo cual incrementa de manera considerable la eficiencia del trabajo, la rapidez y agilidad de las tareas, facilita el control e inventario de la mercancía y todo esto en conjunto resulta en el gran beneficio económico que implica la reducción de los costos de almacenamiento, manipulación y entrega de mercancía.

Desde luego, en caso contrario, cuando se lleva a cabo un proceso de diseño y estructura del almacén y sus estanterías en el que no se contemplan los tipos de carga, el resultado puede provocar la necesidad de realizar adecuaciones para poder realizar las tareas con una calidad mínima, lo cual puede resultar en pérdida de tiempo, esfuerzo y, por supuesto, dinero.

Como suele suceder con muchos otros objetos, productos o cosas, existen diferentes formas de clasificar la mercancía, clasificaciones y tipologías que a continuación se abordan.

 

Según su volumen

Con base en el volumen de la mercancía, es posible clasificarla en los siguientes tipos:

Cargas pequeñas. Como su nombre lo indica, este tipo de cargas son de poco volumen, bastante ligeras y fáciles de manipular debido a su tamaño, razón por la que el personal maneja estas cargas, que suelen encontrarse en pequeñas cajas, de forma manual y los racks para almacenaje utilizados son también compactos, aunque resistentes y en ocasiones especializados.

 

Cargas medianas. Son cargas con un peso que no suele superar los 10 kilogramos, con un volumen lo suficientemente cómodo para poder ser manipuladas de forma manual por los trabajadores y clientes y que suelen encontrarse también en cajas, garrafones o paquetes.

Cargas paletizadas. Este tipo de carga entra en esta categoría ya que el pallet o tarima es un elemento que incrementa el volumen de la mercancía, además de ser necesario para su manejo, pues debido a la forma o composición de algunos productos, de otra forma difícilmente podrían ser manejados dentro del almacén. Es necesario mencionar que el volumen de este tipo de cargas es indeterminado, puede ser variable, de mediano a muy grande, dependiendo del tipo de producto que se trate.

Cargas grandes. Son cargas de gran tamaño, peso y dimensiones, características que obligan a los usuarios a manejarlas con maquinaria especializada, ya que de otra manera sería prácticamente imposible, además de que estas cualidades también pueden imposibilitar en cierta medida su apilamiento.

Cargas muy grandes. Puede tratarse de un conjunto de cargas que se unen o apilan para formar una sola carga o de una sola unidad de gran tamaño y peso. En cualquier caso, se trata de mercancía que requiere de medios especiales para su manipulación, transporte y almacenamiento.

Adicional a estos 5 tipos de cargas, es necesario indicar que hay cargas con volumen o dimensiones especiales (demasiado grandes), sobre todo cargas que se fabrican de manera específica para algunos sectores y que por ello no requieren un sistema específico de almacenamiento, pues se entregan de forma directa al cliente, pero es necesario saber que existen.

Según su peso

Esta clasificación es sumamente sencilla, pues cuenta con cuatro tipos de cargas que se determinan según su rango de peso: cargas ligeras (de 0 a 5 kilogramos); cargas medias (de más de 5 y hasta 25 kilogramos); cargas pesadas (de más de 25 y hasta una tonelada); cargas muy pesadas (más de una tonelada). Conocer el tipo de carga según su peso es fundamental para determinar el nivel de resistencia y capacidad de carga de los racks para almacenaje del lugar.

Según su facilidad de apilamiento

Sin importar la dimensión de la mercancía, con base en este criterio hay dos tipos: cargas sencillas y cargas apilables. El primer tipo de mercancía es aquel que permite su depósito y manejo en los estantes de manera individual, pero sin la posibilidad de su apilamiento; el segundo tipo es aquel que por su estructura o forma de empaquetamiento permite que una unidad se apile sobre otra y así sucesivamente.

Según el lote

Esta clasificación se basa en la cantidad de unidades que se tiene por paquete o tarima, el cual es denominado como lote. Hay lotes de 3, 6, 12, 24 o hasta de cientos e incluso miles de unidades, dependiendo del tipo de producto.

Por ejemplo, las cajas de vino o cerveza suelen contener entre 9 y 12 botellas de líquido y las tarimas contienen entre 8 y 27 cajas, al igual que sucede con la leche, el aceite o el agua. Por su parte, productos como azulejo, teja o baldosas, suelen estar contenidos por metros cuadrados, por lo que puede haber cajas desde 9 y hasta 100 piezas del producto y tarimas o pallets con 27 o más cajas.

En algunos casos incluso se pueden considerar lotes de una unidad, cuando se trata de artículos grandes como refrigeradores o lavadoras, por ejemplo. Debido a la gran variedad de productos en el mercado, las clasificaciones por lote dependen prácticamente del tipo de empresa y almacén que se trate y sobre todo de la mercancía que se maneja.

Según el nivel de resistencia o fragilidad

En este caso, se pueden encontrar tres tipos de carga: Ligera, resistente y frágil.

La carga ligera es aquella que permite el apilamiento de la mercancía pero solo hasta cierto punto, pues si se supera su límite, la mercancía podría colapsar o verse dañada. Un claro ejemplo de esto son las cajas de leche. La carga resistente es aquella que puede soportar cualquier tipo de manejo y trato, sin peligro de que se dañe, rompa o deteriore, además de permitir su apilamiento sin restricciones.

En contraparte, la carga frágil es aquella que requiere un trato sumamente delicado y cuidadoso, no permite el apilamiento y debe manejarse de manera individual, pues de lo contrario podría verse dañada o rota. Un claro ejemplo de este tipo de carga es cualquier producto de cristal.

Estas cinco clasificaciones de las cargas que se pueden manejar en un almacén son las principales y su conocimiento es imprescindible para poder determinar el tipo de estanterías que resulta mucho más conveniente para el manejo de la mercancía y los productos que se manejan en el almacén, así como el sistema utilizado para su control y distribución.

Puede parecer un poco complejo realizar un análisis sobre el tipo o tipos de carga que se manejan, pero es fundamental para tener el mejor control en el almacén y una mayor productividad.